Escuela de Salud Integrativa
El Circuito Ser Pleno
El Circuito Ser Pleno: es un programa transformacional, biopsicoeducativo y terapéutico de 4 meses de duración, para todas las personas que quieran dedicarse un tiempo para crecer personalmente en las distintas dimensiones que afectan nuestra vida y que pueden producirnos malestar físico y/o emocional. Estas dimensiones son: – biológica-fisiológica (síntomas o hábitos que afectan nuestra salud), emocional-afectiva (trabajando la gestión de las emociones y del stress), cognitiva-conductual (trabajando creencias y diálogos internos que nos limitan en lugar de ayudarnos a crecer), vincular- relacional- comunicacional (aprendiendo a establecer relaciones saludables y reducir las tóxicas), sistémico-familiar (descubriendo las influencias de nuestro linaje en nuestra vida actual y destrabando patrones familiares que no elegimos), espiritual o trascendente (abriéndonos al sentido o propósito de vida).
Escuela de salud integrativa (cuerpo-mente-espíritu y ecosistema)
Esta escuela está destinada al público en general, es decir a toda persona que quiera iniciar un camino de transformación personal positiva en todas las dimensiones de su vida, promoviendo la salud integral. Con el aporte de un paradigma complejo, integral y holístico, la Escuela pretende dar a conocer recursos y herramientas para equilibrar las diferentes dimensiones humanas: biológica-somática, afectiva-emocional, familiar-vincular, cognitiva-conductual y trascendente-espiritual, sabiendo que al equilibrarlas la salud se reestablece naturalmente. Lo haremos desde los aportes e instrumentos de cambio de: la Psiconeuroinmunoendocrinología, el Análisis transaccional, la psicogenealogía, la meditación terapéutica mindfulness, la psicología humanística (aportes de psicología positiva y existencial) con herramientas de PNL, coaching e hipnosis ericksoniana. Este camino, personal y grupal a la vez, se nos vuelve un modo de allanar el camino que culmina en ir hacia los niveles superiores de conciencia y hacia la unión de ésta con el corazón, y con el lenguaje del cuerpo. Este estado de generatividad y de conexión con uno mismo y con todo lo que nos rodea nos lleva a otras opciones de creación y de solución de los problemas, o mucho mejor, en ocasiones nos lleva a darnos cuenta de que realmente lo que creíamos que era un problema, en realidad no lo es, sino que el problema es la forma en que miramos y construímos una narración sobre lo que es. A partir de este estado de generatividad, podemos comenzar a preguntarnos qué es lo que queremos crear en nuestra vida, en la de los demás, en nuestra comunidad, desarrollar la fuerza interior para sostener esta pregunta y encontrar los recursos para ir tomando algunas de las infinitas posibilidades e intenciones personales y concretarlas en nuestro entorno personal y en consecuencia, en el ecosistema. Así, nos integramos por dentro y nos convertimos en promotores de esa integración hacia el afuera.
